Gonzalo Bretón, socio cofundador de CeleriTech, presentó en Veracruz una estrategia que redefine cómo las empresas mexicanas adoptan la inteligencia artificial (IA) —no como un experimento aislado, sino como un motor operativo con retorno medible. El anuncio se dio durante el Foro Tecnológico del Golfo 2026, celebrado en Boca del Río, y marca un punto de inflexión para el ecosistema digital nacional, donde solo el 23% de las pymes industriales y comerciales ha logrado integrar soluciones de IA con impacto financiero comprobable, según datos recientes del INEGI y la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA).
Del laboratorio a la línea de producción
Hace cinco años, la IA en México se limitaba a demos en salones de conferencias o herramientas puntuales de soporte al cliente. Hoy, empresas como CeleriTech reportan que más del 68% de sus proyectos con clientes en Veracruz, Puebla y Querétaro ya no parten de un prompt genérico, sino de un análisis detallado de procesos críticos: facturación electrónica con validación automática de CFDI, mantenimiento predictivo en plantas maquiladoras de Tijuana, o optimización de inventarios en cadenas de retail del Bajío. La diferencia no es técnica: es estratégica. Ya no se pregunta “¿qué puede hacer la IA?”, sino “¿qué dejamos de resolver porque no teníamos los datos ni la capacidad de actuar sobre ellos?”.
Por qué el modelo consultivo gana terreno
En un entorno donde el 41% de las implementaciones tecnológicas fracasan por falta de alineación con procesos reales —según un estudio de la Asociación Mexicana de Tecnologías de la Información (AMITI)—, el enfoque de CeleriTech se construye sobre tres pilares: diagnóstico funcional previo, diseño de flujos híbridos (humano + máquina), y métricas operativas definidas desde la fase de contratación. No se vende una licencia: se acuerda un KPI específico. Por ejemplo, reducción del tiempo de cierre contable mensual en un 35%, o disminución del 27% en reclamaciones por errores en pedidos logísticos.
SAP y la IA empresarial con sello local
CeleriTech mantiene su relación con SAP desde 2016, convirtiéndose en uno de los pocos partners certificados en Latinoamérica con especialización en 25 industrias —incluyendo la agroindustria veracruzana, la fabricación de autopartes en Guanajuato y la gestión de servicios públicos en municipios del sur del país. Esta experiencia permite adaptar soluciones como SAP Business AI no como módulos estáticos, sino como capas inteligentes que se integran directamente a sistemas ERP heredados, plataformas de facturación electrónica y hasta aplicaciones móviles de campo usadas por técnicos de distribución eléctrica.
Cuando la tecnología se ajusta al negocio, no al revés
El caso de una cooperativa cafetalera de Coatepec ilustra el cambio: antes, sus reportes de cosecha se generaban cada 15 días con base en estimaciones manuales. Con la solución implementada por CeleriTech, sensores IoT en lotes, imágenes satelitales y modelos de predicción de rendimiento se sincronizan con SAP S/4HANA Cloud. El resultado: toma de decisiones semanales con precisión del 92%, mejora en la negociación de precios con exportadores y reducción del 18% en pérdidas postcosecha. No hubo reingeniería de procesos; hubo ampliación de capacidades existentes.
La brecha entre adopción y aprovechamiento
Según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), México invierte menos del 0.7% del PIB en transformación digital avanzada —frente al 1.4% promedio de Chile y Colombia—, pero lo que realmente frena el avance no es la inversión, sino la falta de acompañamiento técnico-empresarial. En Veracruz, por ejemplo, el 73% de las medianas empresas tienen infraestructura para IA (servidores locales, conectividad 5G en zonas industriales), pero solo el 29% cuenta con personal capacitado para gestionar modelos de machine learning en producción. Aquí es donde el rol de socios como CeleriTech se vuelve crítico: no como proveedores de software, sino como aliados en la construcción de capacidades internas.
Formación continua como parte del servicio
La firma incorporó en 2025 un programa de certificación interno llamado IA Operativa, con módulos validados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y enfocados en casos reales del sector manufacturero y comercial mexicano. Hasta julio de 2026, más de 420 profesionales de 87 empresas han completado el entrenamiento —el 64% de ellos pertenecientes a equipos de finanzas, operaciones y logística, no solo de TI. Esto refleja una tendencia regional clara: la IA deja de ser responsabilidad exclusiva del departamento de tecnología y se convierte en competencia transversal.
Más allá de la tecnología: la cultura como factor decisivo
Bretón subraya un dato clave: “No hemos visto un solo proyecto exitoso donde el liderazgo operativo no haya participado desde la primera sesión de diseño”. En empresas como una cadena de farmacias con sede en Xalapa, el director de operaciones fue quien definió los indicadores de eficiencia para el asistente de IA en compras —no el CIO. Esa decisión cambió radicalmente la percepción del equipo: la tecnología dejó de ser una imposición técnica y se volvió una extensión del conocimiento práctico del negocio.
El reto actual no es escalar algoritmos, sino escalar confianza. Y eso se construye con resultados tangibles, con formación práctica y con un enfoque que coloca al proceso humano —sus ritmos, sus reglas no escritas, sus puntos de fricción— en el centro del diseño tecnológico.
Para las empresas mexicanas que ya probaron herramientas de IA sin impacto claro, la próxima etapa no requiere más inversión inicial, sino mayor claridad estratégica: identificar un proceso crítico, definir una métrica de éxito antes de iniciar y comprometer a líderes operativos desde el día uno. La tecnología está lista. Lo que sigue es decidir dónde generar valor real —y medirlo, sin excepciones.



